domingo, 12 de agosto de 2018

Oblicuo



Perseguida
por una sed en el ojo
con su médula de caminos
y un hambre con sabor a cielo,
a leche derramada.

Sustancias extrañas
llevo metidas
en el surco de lo no dicho,
cargas milenarias,
civiles y feroces,
residuos de miedo
que marcan el fondo de ojo.

Finas partículas
perdidas en años,
donde las ultimas cosas
no hablan, no cruzan fronteras,
cargando en el fondo con ese futuro
de casa nocturna,
con ese mar que calla
justo en el limite de la boca
donde se consagra el anhelo
y sus circunstancias.

AOC.©.2018
Gráfica: Carmen Ortiz

domingo, 5 de agosto de 2018

Retorno



Todos esos vocablos adornados
de hijos inexistentes,
marcos referenciales, teorias
con gruesa descendencia de espejos,
falsos cordajes, hilos
donde la lluvia
resplandece en la ausencia.

Un exilio de letras convocadas,
nudos, laceraciones.
Solo un momento en el principio
donde nadie encontró una promesa.

Una piel dentro de otra piel,
guardias vigilando
la frecuencia de lo no dicho
en ese rumor del fuego.
Mirando al fondo de ese lago inexistente
donde no hay nada ni nadie,
ni siquiera
ese pequeño hilo de tiempo.

AOC.©.2018
Gráfica: Pat Perry

domingo, 29 de julio de 2018

Parapente



Es bueno
dormir mirando la luna
a cara abierta
y recorrer los propios laberintos
estudiando el paisaje,
palpar los volcanes
en cada una de sus grietas,
ser casa, túnel y copa,
boca abierta a los gritos interiores.

Tejer momentos íntimos,
de ese tiempo guardado en las venas,
todo en la punta de la lengua
a orillas de la mirada.

Viejos colores que imprimen gritos
en distintas lejanias,
vaivén de palabras caídas
a un mar de espumas
que arrastra el reverso de la historia,
donde cada vocablo
destila otro ordenamiento,
nuevos mitos
con las víctimas de otra desgracia.

AOC.©.2018
Gráfica: Malika Favre

domingo, 22 de julio de 2018

Auscultaciones



Brillantes plumas
destilan la vanidad de otras magias,
nuevos aires
en el tufo de la hierba,
y ante la proximidad del silencio
deshonestos iones filtran gotas
en la región fria de los sueños,
ante el posible fracaso de una transfusión.

Por mil razones
me dejo caer
en ese breve momento
hecho para otras situaciones,
quimeras de una hoja en el verano.
Cincuenta y tantos años pegados
a ese paso que se dobla,
acunando esas profundas cicatrices
talladas en una vieja copiapoa.

Otro era mi tiempo
con sus zonas distintas,
como silbido casual
que anuncia lo que no está
con una nueva oración
desde el olvido.
Auscultaciones ligeras
de la oscilación de la luz
ante unos ojos
que se hunden en las raíces
de ese árbol
como si fuera el pergamino 
de un tiempo amado.

AOC.©2018
Gráfica: Elsa Mora // @JuandelosZorros (copiapoa)




domingo, 3 de junio de 2018

Aroma




En el viejo ciclo
todo es indicio antes de ser fenómeno,
como una brújula
en la ontología del pensamiento.

Hay formas complicadas
que en el reposo mismo
hacen ruido,
y lo que esta torcido
continua chirriando
al contorsionarse.

Y ese rumor de sílabas
donde las palabras
son cuencos de clamores
con sus grandes ondas de silencio
o ruidos de lluvia agria
 me apegan a la ruta
donde aprendo a escuchar
el gran silencio viejo.

A que altura del ser
deben abrirse los oídos
que escuchan?
que tan ciega puedo ser
que solo oigo
las cosas que existen conmigo?
deliro aún sabiendo
que antes de hablar
debo oir.

Y a veces
cierro mis ojos
y siento el tumulto
que se levanta en tu cuerpo
cuando escuchas el infinito
solo a veces

AOC.©.2018
Gráfica: Lek Chan // Fitan Magee




domingo, 27 de mayo de 2018

Sicología de las profundidades




Yo nunca te encontré,
metí las manos
en el saco del mundo,
hice sonar campanas y campanarios,
golpeé muros,
hice vibrar las hojas de los árboles,
dí cinco veces vueltas a la tierra,
pestañeé angelicalmente...
y aqui sigo
aferrada a mi aire de jardín.

Inmóvil amaso el infinito,
el bosque profundo que cuaja 
en innumerables lenguajes de verdor
y se anima en mil vidas.

Por alguna razón
permanezco apegada
a ese atributo primitivo
de las imágenes de la espesura
solo para acunar
esta alma
sellada en sol y sombra
con sus fábulas 
de tiempo amargo
y unos dedos
que nunca te encontraron...

AOC.©.2018
Gráfica: Lakhsmita Indira // Erika Kuhn


domingo, 20 de mayo de 2018

Deshacer texto editado




El ojo hábil
ve a los predicadores
en este amplio desierto,
gordas almas tuertas
que especulan
con pequeñas dosis de afectos
entregando esa basurita
que le sale de los dedos;
se ven pasar
esos cuerpos tutelares
dueños de lo que no son,
apoyados en frondosos aires de egos.

El sol brilla,
brilla,
pero el viento
es de otoño.

La vida pasa
y pasa
con su enorme estela
de este tiempo transparente
y su vieja sucesión de presentes
sin destino ni eventos,
aqui
donde todo se expresa
en precios sin valores,
con verdades
que declaran falso
todo lo otro...

AOC.©.2018
Gráfica: Lakhsmita Indira // Stacy Curtis


domingo, 13 de mayo de 2018

Me dejaron un me gusta



Justo atrapada
mirando el lente
de la cámara cariñosa
que devuelve la imagen
de ese ego perfecto
que queremos reflejar.

La mirada de lado,
los ojos profundos,
la sonrisa perfecta,
lanzada al centro
de ese mundo de miradas
que verán mis perfectos colores
reflejados en la noche de sus rostros.

Las amigas generosas
colgaran: regia, linda, maravillosa
en la dosis justa
para saberme perfecta.

Todos conocen 
las sucias trampas
de las brillantes imágenes
y sin piedad
cuelgan valiosas horas
con la necesidad
de esa aprobación
que nos permite
dormir redondos y satisfechos
como si hubiéramos
participado plenamente 
de la vida...

AOC.©.2018
Gráfica: Cserkuti David // Elena Filatov www.kaifineart.com



domingo, 6 de mayo de 2018

La cosa rara



Odiar la mañana y los relojes
con relaciones verbales no adiestradas
donde la palabra agua
puede ser verde o lluvia,
incluso flor,
o alguna palabra compacta,
cómoda.

Muchos circulamos
sin identidad alguna
atados a pequeñas asociaciones:
pueblo - casa,
azul - color,
cabeza - redonda,
donde el tiempo esta al acecho
con acostumbrados símbolos de tinieblas
usados como expresiones motrices,
aliados siempre a esa oscuridad primera,
hija de respuestas defectuosas...
la unica emoción
que se deja sentir
tras esos pasos
emana del deseo
de no dejarse descubrir.

AOC ® 2018
Gráfica: Malika Favre // Sara Herranz



domingo, 29 de abril de 2018

Cardumen



En algún momento
el propio rostro
se vuelve invisible
y desaparece la vieja metáfora
del chispazo
entre dos oscuridades...

Ni las recurrentes sombras
le dan solidez al mundo,
ni la confusión de los sueños
deja ver mi cara.
La carcel de los sentidos
aplana los dias
con sus calles viejas
y ese polvo raro del olvido.

AOC ® 2018
Gráfica: Leonard Peng // Malika Favre