domingo, 26 de junio de 2016

Luminiscencias




La lluvia generosa
cambia el color de la tarde,
la tierra
se abre a nuevos matices,
el repetido techo
se inunda de brillos
bajo esta lluvia de Abril.

Las gotas caen
grácil o rápidamente
llevando sus pequeños mundos
de reflejos y silencios.

Como reina del jardín
la ortiga ponzoñosa
esconde sus secretos
tras su cuerpo punzante,
y ayer, solo ayer
era pleno invierno
frente a la mirada atónita
de una de una inexperta primavera
acostumbrada a tejer largos sueños
de remolinos
que solo dejan
que los perros ladren.

AOC.2016


Gráfica: Book cover by Yuko Shimizu // Daniel Danger // Lela Rise

domingo, 19 de junio de 2016

Numero de orden





Mis tuertas quimeras
tejen hasta el final
un sueño hueco
que lleva como botones
mis pupilas hondas.

Queda la huída
como recurso natural,
pero lo pétreo de una espera
deja un punto no definitivo
en el atardecer,
para siempre.

La blanca Ofelia flotante
adormecida escucha los sonidos
de la noche y sus suspiros,
el soplo que se forma en el silencio,
toda ella sufre de vientos,
aferrada a ese pavor
de lo que viaja a la espalda.

No hay transformación sin abandono,
todo avanza con el tiempo.


AOC.2016

Gráfica: Vicente Romero Redondo // Gianni Strino // Irene Sheri


domingo, 12 de junio de 2016

Rutas mortales





Mi cabeza
reposa bien en aire fresco,
en un paisaje grande
e incompleto,
un refugio
donde el miedo se haga escombro.

Pero soy hermana del espejismo,
del caos
guiada siempre por antorchas
de luciérnagas
entre las fijas sombras nocturnas
y sus laberínticas telarañas,
guiando mis pasos
al limite del solsticio de verano,
donde el principio oscuro
empieza de nuevo a ascender.

Mi linterna busca
una ciudad que no existe
como fruto de volcán,
habitada por sueños ajenos,
con una escarpada vía
que conduce precisamente
a una atormentada luna,
en busca siempre
de esa oscuridad que lo habita todo.

AOC.®.2016


Gráfica: Ohara Koson // Pat Chiang // Sam Hyen Kim

domingo, 5 de junio de 2016

De la noche a la mañana






Un día me hice polvo,
desaparecí en tu mirada,
mordiendo un vacío de fantasmas
donde late esa agónica sequía
que tatúa en el alma
un nunca más de piedra.

Perdida por siempre
en el flujo ácido
del divino sueño
con su ramillete de sombras,
como si la crueldad
fuera lo único
que se ofrece con franqueza.

Pero el tiempo
apresura a otro tiempo
donde me llenaré de infinito
y no existirá este muerto
que habita en mi cabeza.

AOC.©.2016



Gráfica: Laura Laine 1 y 2 // Megan Hess