domingo, 29 de mayo de 2016

Proyecto de alcantarillado





Distancias me han dispersado,
trasplantado,
la sal me atrae a aguas profundas,
fondos abisales,
sin una noche que comience
en la mañana,
sólo largas mesas de tiempo.

Abro los ojos
a este enorme abismo
que carece de nombre,
y solo compruebo
que me esparcieron, exfoliaron,
me perdieron en ajenas latitudes
abandonada de retornos,
aferrada
a un tiempo lineal, sin esquinas,
sin apariciones,
y la leve certeza
que estas viejas cenizas
ya no pasan frío.

Lejos, en las sombras
tus besos perdedores
anidan ilusiones
en tu alma
de manos pequeñas.



AOC.2016


Gráfica: Alena Demicheva // Hayden Williams // Maki Oranai


domingo, 22 de mayo de 2016

Traqueteo universal




Amante de ríos
de aguas cantantes y sonantes,
con tu boca al fondo del pozo,
y tus ojos al fondo de la noche
justo a orillas de mi sangre
que desgarra el día.
Profundamente tatuado de amor
sin amar a nadie.

Y el miedo 
cocinado a fuego lento
detrás de una bien esculpida
apariencia.

Vi esa fragua
en el rostro de mi hermano
quien me eliminó
para que no lo mirara.

La ventana del fondo
siempre encendida
deja ver
la débil estantería 
de tantas almas,
y mi cabeza
siempre parece flotar
en un mar de espigas
atolondradas.

AOC©2016


Gráfica: Rusudan Petviashvili // Shirley Kaneda // Silvie Wibaut


domingo, 15 de mayo de 2016

Encuadernación






Es todo frío,
es todo suave,
es todo rio,
aguas sin nubes,
ojos seguros de su noche,
climas mentales
de un invisible tiempo.

Toda la aventura
del rostro humano
en cada linea, cada surco,
un ramo de lluvia desnuda
con su propio
resplandor de mascaras,
todo de pie frente a mis párpados.

Las trampas entre los cuerpos,
entre los labios,
entre la libertad de amar
y la de no amar,
y tus ojos que se pierden
en el encaje de las desapariciones
con su débil llama
de lo no olvidado.

AOC © 2016



Gráfica: Michael Parkes // Ruben Toledo / Rusudan Petviashvili

domingo, 8 de mayo de 2016

Pertenencias




En el instructivo mundo
de las sombras y los pliegues
caen las hojas
como manchas de olvido
que llevan su historia
hasta el duro suelo.

Jeringas de aire
insuflan referentes atávicos
que cuelgan sus plumeros
en el micromundo de los recuerdos
con una hilera de paisajes
casi oníricos,
casi nada.

El simple cristiano circula
atrincherado en la negación
como recurso de vida,
como resumidero de culpas,
como ese gato negro
que maúlla sus faltas
detrás de la pared.

Como respuesta
mi ensueño trabaja
del lado de la tierra cavada,
mis paredes tienen un solo lado
apegado a su horizonte subterráneo.
Sólo para vencer el miedo
soy otro habitante del mundo
muy a pesar del universo.

AOC © 2016



domingo, 1 de mayo de 2016

Alicanto






Los plurales
suman imágenes, 
 infiernos pequeños
en ese espejismo de abundancia
que tiñe las pupilas cotidianas,
como si la vida
fuera a durar para siempre.

Nos pasamos creando espacios
sin respuesta al infantil:
tá?, no tá ! 

Y el mundo gira
en constante cambio
mientras el reloj
marca cada segundo
como ahora, ahora, ahora.

Los peldaños
continúan rígidos
en las viejas estaciones,
los objetos perdidos
balbucean ruegos temblorosos,
sumergidos en el tráfago...
y debilmente piden horas nuevas
para añejar la tarde.

AOC.©.2016


Gráfica: Ex Libris // Carlos Nine // Feline Zaegers